En 2017 se estrenó The Bold Type, que iluminó la pantalla durante cinco temporadas llegando a su fin en 2021. Esta serie nace como inspiración de la vida de Joanna Coles, ex editora en jefe de revistas como Cosmopolitan y Marie Claire. Sin embargo, más que ser una serie biográfica, es un espejo moderno sobre lo que significa ser mujer millennial en busca de tu lugar en un mundo que parece moverse siempre un poco más rápido.
La serie inicia con Jane, la protagonista de la historía, dejando atrás su puesto de becaria para empezar su trabajo soñado como redactora para la revista de moda Scarlet Magazine, así que ya te podrás imaginar el aura y la estética de esta serie: Nueva York, ropa impecable de diseñador que parece flotar, y tres amigas intentando descifrar quiénes son entre deadlines y crisis existenciales.
Todo parece indicar que esta será la típica serie que raya casi en lo superficial, y entonces, tenemos el primer acercamiento con Jacqueline Carlyle, la presentación de este personaje, parece sumamente familiar, ¿estamos ante una nueva Miranda Priestly?

Y justo cuando pensamos que sí, The Bold Type se encarga de demostrarnos que en esta serie, nada será como lo esperas.
Jacqueline Carlyle: una verdadera lideresa
La que parecía ser una jefa distante y nefasta, se revela como la figura más sorprendente de la serie. Jacqueline, editora en jefe de Scarlet Magazine, no dirige desde el miedo, ni desde la necesidad de proteger un ego: dirige desde la humanidad; habla con la serenidad de quien sabe escuchar, con la claridad de quien no teme mostrarse vulnerable, y con una firmeza que nunca necesita subir la voz o hacer sentir inferior.
En un universo audiovisual acostumbrado a representar a la mujer poderosa como fría, tajante o cruel, Jacqueline aparece como una excepción luminosa: una líder que guía sin aplastar, que inspira sin humillar, que se planta con elegancia y convicción sin renunciar a la empatía.
Un recordatorio de que la fuerza también puede ser suave, y de que el poder, bien llevado, es un espacio que se comparte.

The bold type, no solo es una serie, es el reflejo de lo que las mujeres viven hoy
Esta serie fluye con naturalidad entre romances, trabajo, identidad y humor, pero sin miedo a sumergirse en lo complejo. Uno de sus momentos más memorables es la forma en que aborda el cáncer de mama y la importancia de la prevención.
No lo hace desde la catástrofe ni desde el melodrama habitual; lo hace con un tono íntimo y respetuoso, casi como si te tomara de la mano para decirte:«esto también nos pasa; hablarlo es otra forma de cuidarnos«.
Ahí es donde la serie deja claro su verdadero propósito: mostrar que la vida adulta es una mezcla de decisiones pequeñas y gigantes, de alegrías inesperadas y miedos silenciosos.
Las amigas que sostienen la trama… y el alma
Más allá de la moda y las oficinas, la serie es un homenaje a la amistad femenina en su forma más real y honesta. No se trata de acompañar solo los logros—eso es fácil—, sino de sostener los errores, los tropiezos y esos días en que vivir pesa más de lo previsto.
En Jane, Kat y Sutton, vemos algo especial: no se salvan entre ellas, pero se vuelven ese espacio seguro desde donde cada una encuentra la fuerza para salvarse a sí misma.
Y ahí está la fibra emocional que hace que la serie permanezca con nosotras incluso cuando la pantalla se apaga.

La feminidad contemporánea
Cada protagonista encarna una forma distinta de habitar la feminidad contemporánea, con sus contradicciones, sus búsquedas y sus anhelos.
Jane con su deseo de escribir verdades que importen, Kat en constante exploración de su identidad y Sutton con su lucha por creer que merece la vida que desea. En ellas reconocemos parte de nosotras: la presión, las expectativas, el miedo a fallar, el impulso de avanzar.
The Bold Type no ofrece soluciones mágicas, ofrece compañía y por eso la amamos.

Si la quieres ver, la puedes encontrar en Amazon Prime.

